ESP ITA ENG
Las alusiones al fasto romano, plasmadas en paneles de pan de oro, también se reflejan en la carta, donde el clásico Risotto (arroz meloso) con azafrán y hongos boletus edulis se engalana con un manto de lámina de oro alimentaria y las clásicas tagliatelle caseras aparecen ennoblecidas gracias a una suculenta salsa de foie-gras fresco y confit de pato. En cuanto a las carnes, a destacar un excelente solomillo al Brunello di Montalcino y foie. Los guiños al mar también son recurrentes, como los fetuccine con bogavante, el carpaccio de pulpo con flores de alcaparras, o los spaghettis con almejas, tomate y calabacín, en cuya salsa abundan los sabrosísimos frutos de mar. Por último, o “dulcis in fundo”, como dirían los romanos, no podía faltar un tiramisú de café clásico que satisface los paladares más exigentes y entre las novedades, una suave crema de sabayón con licor de Amaretto y almendras picadas o el acertadísimo maridaje entre el tortino di chocolate  caliente y el refrescante helado de menta after-eight y virutas de oro.